lunes, 8 de marzo de 2010

PROCESO DE COMPRAS V - Modelo de Relación


El modelo de relación entre un proveedor de servicios y un cliente es de una riqueza que en muchos casos, por no andar con procesos complejos, se deja de lado. El modelo de relación determina las variables o palancas objetivas que se van a usar para retribuir el servicio. En esa búsqueda lógica de la simplicidad del modelo, muchas veces se dejan de lado los aspectos o "casos raros" que "casi nunca ocurren" en la relación. De ese modo, los clientes pagan por horas, o por llamadas, o por eventos de una manera más o menos despreocupada. Los negociadores de los departamentos de compras se sienten orgullosos de haber apretado al máximo al proveedor, al punto de la asfixia financiera. Sin embargo, no se dan cuenta, que buscando medios más creativos, relaciones de gano-ganas, evitamos problemas futuros.

Sí. Por mucho que se apriete al proveedor, éste tiene que ganar dinero. El que le exigen sus accionistas. Para ganar lo que da el mercado de la deuda pública, nadie arriesga su patrimonio y las noches sin dormir que produce el tener que pagar decenas y cientos de nóminas todos los meses. Si el proveedor no gana, cierra. Y todos perdemos. Si a proveedor se le asfixia por un sitio, intentará buscar medios de generación de ingresos por otro. Las cuentas son así de sencillas.

El modo de relación debe buscar un verdadero entorno de gano-ganas. Debe estimular la creatividad y la mejora del servicio. Pongamos algunos ejemplos típicos que, por otra parte, han sido la historia reciente de la evolución de muchos contratos de servicio:

  • Pago por hora: Al proveedor le encaja. Le garantiza los márgenes y le minimiza el riesgo. Para el cliente es engañosamente sencillo, porque el peso del dimensionamiento recae en él. El cliente decide, porque es el que paga, cuántos recursos deben utilizarse. ¿Cómo lo intenta arreglar? Imponiendo niveles de servicio, pero es una situación de bloqueo. El proveedor no puede dar niveles de servicio si no tiene la capacidad de decidir si pone o quita recursos... Por último, la productividad baja. No hay estímulo para el proveedor. Cuanto más lentas haga las cosas, más cobra...
  • Pago por evento: Eureka! dice el cliente. Si el pago por hora, no me vale, paso a pagar por evento (transacción, carta respondida, llamada, ...). Pero lo que parecía resuelto, se complica, porque hay que definir qué es un evento. ("... Está claro...", parece decir el cliente). Se da la circunstancia de que la diligencia del proveedor a la hora de resolver la transacción no es muy alta y el usuario del servicio debe llamar dos y tres veces para resolver su reclamación. Una reclamación, pero tres llamadas. El proveedor cobra tres eventos... Parece que no funciona, verdad? Sólo con sistemas muy muy robustos se puede definir claramente qué es un evento, dónde empieza y dónde acaba. Pero ese no es el más habitual de los escenarios.
  • Pago por proceso: Escenario ideal. "Cedo" como cliente un proceso completo a mi proveedor y le mido por resultados. Esto va teniendo mejor pinta. Pero, claro, tiene que ser un proceso cerrado y que claramente pueda ver el resultado. Es fácil en procesos de recobro, de venta o de gestión técnica. ¿Pero, cómo lo hago con un proceso de Atención al Cliente?. El proceso es complejo en sí mismo. No hay ingresos, sólo gastos. No es fácil...
Hay un modelo muy interesante si se dispone de las herramientas adecuadas para medirlo. Sobre todo en los servicios de llamadas entrantes en contact centers. Se trata del pago por cliente. No es un pago por evento, puesto que el cliente puede llamar varias veces al día o a la semana. Si se tiene la capacidad de saber cuántos clientes se han puesto en contacto con el contact center en, por ejemplo, un día, podemos hablar de una retribución por cliente, independientemente de lo que quisiera éste. Este modelo tiene numerosas ventajas: el estímulo de la mejora y de la excelencia en el servicio recae en el proveedor que ve en la resolución en el primer contacto una fuente de eficiencia y reducción de costes. Este es un claro ejemplo de modelo de relación "gano-ganas". ¿Cómo medirlo? Siempre que el ACD tenga capacidad de registrar el ANI del cliente...

Sobre los modelos básicos hay que aplicar los acuerdos de nivel de servicio o SLAs. Son las penalizaciones o bonificaciones que corrigen el modelo en función de parámetros que deberían estar alineados con la estrategia del negocio. Eso no siempre ocurre. Se exige al proveedor un SLA de, por ejemplo, tiempo de conversación o nivel de servicio cuando es algo que el usuario final no valora.

Cada empresa es un mundo y cada proveedor también. Por tanto, los modelos de relación pueden ser infinitos. Lo que es cierto es que perder la oportunidad de usar la imaginación y aportar soluciones sencillas y creativas va en detrimento de las tres partes: el cliente, el proveedor y el usuario final del servicio. No olvidéis nunca la base de cualquier relación: todos deben ganar.

sábado, 6 de febrero de 2010

PROCESO DE COMPRAS IV - Requisitos


"Quiero un buen proveedor de call center". Ese es el único requisito que me proponía un cliente. "Que me dé buen servicio, que no me dé problemas". De cara al cliente, con eso es suficiente. ¿O no? En lo básico, no puedo discrepar con él. Al final, la aspiración de cualquiera que tenga que subcontratar servicios es, teniendo la responsabilidad, ceder la gestión y las preocupaciones del día a día. Pero eso sólo se consigue haciendo un buen proceso de selección.

¿Y qué le pedimos al proveedor? Yo normalmente recomiendo separar, en los procesos de licitación, lo que "le pedimos al proveedor" en un documento aparte, específico que, si lo planteamos como una tabla a rellenar o una "matriz de requisitos", nos ayudará muy mucho a la valoración.

Una "matriz de requisitos" no deja de ser una tabla estructurada por bloques, en los que se detallan, uno a uno y de manera organizada, todas las cosas que pedimos que un proveedor nos deba dar. Cuanto más lo concretemos, menos problemas habrá en el futuro de la relación. La ventaja de hacerlo de una manera ordenada y estructurada son varias:

  • Nos ayuda a organizar nuestro pensamiento, a ordenar de arriba hacia abajo los bloques de peticiones
  • Nos ayuda a que no se nos olvide nada de lo que queremos pedir
  • Nos ayuda en la valoración final.
Posibles bloques de requisitos podrían ser:

  • Generales: Estructura de la compañía. Posición financiera. Organización. Sedes. Principales clientes y referencias.
  • Gestión de las operaciones: cómo desarrolla su día a día. Capacidad de gestión de procesos. Capacidad de planificar y dimensionarse. Capacidad de gestionar contingencias. Temas de calidad.
  • Infraestructuras: edificio, instalaciones electricas, climatización, incendios.
  • Sistemas de Información: capacidades de desarrollo e implantación de sistemas. Cuartos técnicos. Instalación de datos. Capacidades para el soporte a la operación.
  • Recursos Humanos: capacidades de reclutamiento, selección, formación, desarrollo, retribución.
  • Puesto de trabajo: dimensiones, ergonomía, tipo de mobiliario, equipamiento por puesto.
Esto no deja de ser un ejemplo. Según vuestro negocio, pediréis más o menos.

Cada requisito tiene para vosotros un valor. Cada grupo de requisitos también. Esos valores son los que os servirán para ponderar las respuestas.

Para las respuestas pediréis la proveedor si el requisito lo cumple de manera total, parcial o no lo cumple. En cualquiera de los casos, siempre dejaréis espacio para que explique cómo piensa cumplir el requisito o, si no lo cumple o lo hace parcialmente, por qué.

Interesante es, en algunos casos, pedirles alguna evidencia escrita: certificados de calidad, fotos o planos.

Los requisitos planteados hacen referencia a unos procesos a licitar: servicio de atención al cliente, proceso logístico, o externalización de una fuerza de ventas. Describid el proceso con todo lujo de detalles para que nadie se llame a engaño.

Sobre el proceso, pedid ideas y sugerencias de mejora.



Con todo esto, os saldrá un buen documento de requisitos que es la base de la valoración en cualquier proceso de licitación.

viernes, 22 de enero de 2010

PROCESO DE COMPRAS III - Preseleccion


Hola de nuevo.

Después de un largo paréntesis de mucho trabajo, cierre de año y paréntesis navideño, volvemos a la carga con las recetas sencillas para vuestra gestión del día a día.

Dada la situación apurada por la que todos estamos pasando y que esperemos sea lo más corta posible, muchas compañías están buscando la eficiencia y la reducción de costes por todos los rincones de sus organizaciones. Las compras y los proveedores no podían quedarse fuera.

Como venimos contando, la Preselección de proveedores es una necesidad para la empresa que se embarca en un proceso de licitación o concurso. Son varios los motivos:

  • Permite tener una visión amplia del mercado. No siempre se conoce lo suficiente. Haber trabajado con el proveedor "de toda la vida" hace que no se hayan investigado nuevas fórmulas de prestación del servicio, nuevos modelos de retribución o nuevas tecnologías.
  • Permite hacer un proceso más "justo". Intentemos que, a igualdad de calidad de proveedores, ninguno se quede sin la oportunidad de presentar sus capacidades.
  • Permite hacer un filtro. Procesos de licitación de más de 3-4 proveedores son inmanejables y muy costosos en tiempo y esfuerzo.

Una preselección es parte del proceso de venta del proveedor. Una mala presentación o una mala documentación ya da una idea de la calidad del proveedor, de sus ganas de trabajar y esforzarse, de su predisposición al cambio.

Un primer paso es una buena batida por el mercado: reuníos con los que manejan las operaciones o las compras del día a día, con los expertos, con los que conocen el mercado. Recabad información de varias fuentes. Todos tenemos nuestro corazón y nuestra subjetividad y favorecemos a quién mejor nos trata. A través de esta visión de varios interlocutores, de dentro y fuera de la compañía, realizad una lista de invitado a participar en la preseleccion. Más de 10 es una locura. Menos 3 no es un prefiltro. 5-7 puede ser adecuado.

Dos maneras son las adecuadas para hacer la preselección:

  • Ronda de presentaciones: los invitados a participar realizan su mejor despliegue de medios y capacidades. Calculad media jornada por invitado y tenéis el esfuerzo en horas de dedicación al tema
  • RFI (Request For Information): Lanzad un pequeño briefing de lo que vais a poner en el mercado. Qué proceso queréis licitar. Qué problemática de negocio queréis cubrir. Qué valoráis fundamentalmente en el proveedor. Sobre estas consideraciones, pedid una presentación de capacidades y una petición sobre cómo resolvería el invitado vuestro problema de negocio.

Un posible índice para una RFI sería:

  • Presentación de vuestra compañía
  • Presentación del proceso de negocio a licitar
  • Presentación de la problemática actual
  • Petición de información financiera y societaria.
  • Petición de capacidades y medios del proveedor: recursos humanos, infraestructuras, sedes, medios técnicos, certificaciones, ...
  • Petición de solución a vuestro problema: cómo lo enfocarían, qué pasos darían, cuánto tiempo tardarían en solucionarlo

Sobre las contestaciones a la RFI podéis hacer una Matriz de Valoración. Ponderad los criterios a los que le dais importancia del 1 al 10: calidad de la presentación, facturación, estabilidad accionarial, presencia internacional, aportación de ideas y conocimientos, aportación de tecnología, ... Sobre estas ponderaciones, poned la opinión subjetiva de uno o varios evaluadores. Excel, multiplicar, sumar... y ver el resultado.

Si el servicio a licitar es "comoditizable" (perdonad por el palabro), es decir, existe posibilidad de estandarizar precios o tarifas, podéis hacer en la propia RFI o inmediatamente después, una petición de cotización o RFQ (Request for Quotation): cotízame tus tarifas por perfiles de consultoría, o tus precios de teleoperador o tus tarifas de transporte.

Con todo esto, obtendréis la "short list" de los licitantes a una próxima RFP

miércoles, 28 de octubre de 2009

PROCESO DE COMPRAS II - El proceso



El proceso de compras es un proceso en sí mismo que tiene una serie de pasos que no nos deberíamos saltar. Hay mucha literatura al respecto, pero yo destacaría dos lecturas obligadas: el capítulo de "Procuremente" de PMBOK (Project Management Body Of Knowledge) del Project Managment Institute (PMI) y el capítulo sobre gestión de compras del COPC-2000 VMO Standar, muy enfocado el sector de contact centers.


En cualquier caso, comprar es un proceso. Una licitación es un proyecto. Cómo plantear un cambio de proveedor es una actividad que requiere ser planificada.


Comprar producto es relativamente sencillo. Comprar servicios, evaluar y comparar proveedores es sencillamente complicado.


Un posible procesos que se debería aplicar siempre sería:



  • Identificar la Necesidad de Comprar

Parece una tontería, pero no es fácil identificar qué se debe subcontratar. En un contact center puedo ir desde hacer un auténtico BPO y desentenderme de un proceso de negocio, dejándolo en manos de mi proveedor, hasta subcontratar sólo la gestión de las nóminas del persona que coge el teléfono. El nivel de delegación de funciones del proveedor tiene en cuenta muchos factores, desde los legales, laborales, hasta los estratégicos. Hay negocios y procesos fácilmente subcontratables. Otros sin embargo, son "core" estratégico de la compañía. ¿Hacemos la reflexión de una manera realmente profunda? Licitamos igual un servicio de recobro que una plataforma de atención al cliente?



  • Preseleccionar

¿A quién invitamos a un proceso de licitación? ¿A todos? Si no es a todos, cómo combato las protestas de los no invitados? Si es a todos, ¿cómo gestiono el análisis de 10 propuestas de 500 folios cada una?. La preselección es una necesidad de negocio. Os propongo dos métodos: redactar una RFI (Request for Information) sencillita, en la que el proveedor hable de sus capacidades. O bien, haced una ronda de presentaciones con los proveedores y que un equipo evaluador las puntúe. Invitad a los 3-4 que consideréis mejores.



  • Requisitos

¿Y qué le pedimos al proveedor? Esto requiere un post aparte. Sólo una consideración: no es lo mismo evaluar los requisitos asociados al servicio que los requisitos asociados al proveedor...



  • Modelo de Relación

También merece un capítulo aparte. ¿Cómo me relacionaré con el proveedor? ¿Le pagaré por horas o por evento o por llamada o por una variable de negocio...?



  • Proceso de Licitación

Plazos, tiempos, condiciones de la RFP, estructura de la respuesta... Todo ello, es un proceso en sí mismo.



  • Valoración

Cuando reciba los 500 folios de una propuesta, ¿Cómo los valoro? Y, sobre todo, ¿Cómo hago una comparativa justa entre licitantes?. También merece un post aparte.



  • Definición, Negociación y Firma de un Contrato

El contrato es la culminación de un proceso de compras bien hecho. Será fácil de cerrar, si todo el proceso anterior ha sido llevado a cabo de manera seria y profesional. Será un dolor si se han dejado flecos por el camino...



  • Administración del Contrato

La historia no acaba en el contrato... No señor, sino en el seguimiento día a día de sus condiciones, sus niveles de servicio, su acuerdos, ...



Como veis, aunque muchas veces nuestros jefes lo vean de una manera sencilla, el plantear abrir un proceso de licitación requiere método, reflexión y mucho esfuezo. Hasta la próxima.

martes, 13 de octubre de 2009

PROCESO DE COMPRAS I - Introducción



Hace unos días me pedían una recomendación sobre cómo elaborar un buen contrato que ayudase a una compañía a regular la relación con un proveedor del cual dependía directamente su negocio. La relación había tenido sus altibajos, no existían acuerdos de niveles de servicio ni capacidad para aplicar premios o penalizaciones cuando el servicio era bueno o malo.

"¿No llegamos un poco tarde?", me preguntaba. Me dio la sensación de que se depositaba en la elaboración del contrato la esperanza de que fuera la fórmula mágica que mejorase inmediatamente la relación con un proveedor.

En nuestros negocios de operaciones, contamos con proveedores como algo habitual. Desde que tomamos la difícil decisión de "recursos propios" vs "recursos subcontratados", se nos abre un camino sin fin en el que las "empresas cliente" y los proveedores deben desarrollar unas capacidades desconocidas hasta el momento en muchos de los casos: ¿cómo se hace un proceso de licitación?, ¿cómo comparo dos ofertas?, ¿cómo preselecciono a los mejores?, ¿cómo estoy seguro de que lo que me ponen en la oferta es cierto?, ¿cómo redacto un contrato?, ¿cómo hago que se cumpla?, ...

Demasiadas preguntas abiertas cuando las decisiones las tenemos que tomar rápido. Nos piden de nuestra dirección que abramos ágilmente el proceso de subcontratación de nuestra fuerza de ventas, nuestro centro de atención al cliente, nuestra plataforma de recobros, nuestro proveedor logístico, nuestra agencia creativa, ...

A raíz de este tema, se me ocurría, como suelo hacer, dar pequeñas ideas, algunas recetas para garantizar un proceso de selección de proveedores, una buena negociación y un buen seguimiento de contratos que permita tener bajo control algo que no suele ser habitual: nuestros proveedores.

En el próximo post hablaremos del proceso completo de compras, desde la toma de decisión del "make or buy" hasta el cierre de un contrato con un proveedor, por cierre de proyecto o cambio del mismo.

lunes, 14 de septiembre de 2009

¿STOCK CENTRALIZADO O DISTRIBUIDO?

Siempre he tenido curiosidad por saber cuál es la regla mediante la cual, cuando se tiene el stock distribuido, éste aumenta para poder dar mejor servicio. Me refiero a una fórmula matemática o similar. Buceando por internet he encontrado algunas referencias y comentarios, pero no esa fórmula mágica que relacione el aumento de stock con el número de almacenes. En organizaciones con delegaciones siempre se tiene que tomar esa decisión: ¿centralizo el almacén y sirvo desde un solo punto a todo el territorio, o lo tengo distribuido y sirvo desde cada delegación?. Es evidente que un stock centralizado aumenta los costes de transporte, pero disminuye la inversión en inmovilizado. La pregunta clave es sobre dónde está el punto de equilibrio.

Es una realidad que los costes de transporte van siendo más y más asequibles a medida que la competencia (¡y la crisis!) se hace presente. Dependiendo del tipo de producto, su obsolescencia y valor, la frecuencia de los envíos y otras variables, podemos intuir cuál es la mejor solución.

Como para comerse un elefante, lo mejor es hacerlo en porciones, analicemos hoy sólo la relación del nivel de inventario con el número de almacenes.

No he encontrado la fórmula mágica, que me imagino que rondará aspectos matemáticos relacionados con la probabilidad de dar mal servicio. Pero sí que podemos hacer una aproximación empírica con un modelo sencillo utilizando fórmulas de nivel de servicio que se aplican normalmente en el entorno de la teoría de colas y contact centers. Me refiero a nuestro buen amigo Erlang (ver entrada en este blog: http://onsoluciones.blogspot.com/2008/10/erlang.html).

En las fórmulas de gestión de colas de un contact center, manejamos las siguientes variables:

  • SLA o nivel de servicio: probabilidad de atender antes de X segundos (service time)
  • Service Time o Tiempo de Servicio: Tiempo de espera razonable para el cliente
  • Agentes: Número de recursos atendiendo la cola
  • AHT: Tiempo de transacción
Si hacemos un símil con estas variables a la gestión de un almacén, podemos hacer una traducción:

  • 1 - SLA = Probabilidad de rotura de stock
  • Service Time: Tiempo de espera razonable a un cliente
  • Agentes: Son los recursos. En este caso, el nivel adecuado de stock!
  • AHT: Tiempo de gestión.

Veamos un ejercicio práctico con 4 almacenes centralizados o distribuidos (los clientes afectados = demanda x probabilidad de rotura):

Demanda Agentes SLA Probabilidad de rotura Clientes afectados
ALMACEN 1 400 20 83% 17% 69
ALMACEN 2 400 20 83% 17% 69
ALMACEN 3 400 20 83% 17% 69
ALMACEN 4 400 20 83% 17% 69
TOTAL 80 278






ALMACEN CENTRAL 1600 80 99% 1% 8


Podemos ver que a igualdad de agentes (stock), cuando tengo colas distribuidas, el número de clientes que tienen probabilidad de rotura de stock es mucho más elevado. ¿Dónde está el corte?

Demanda Agentes SLA Probabilidad de rotura Clientes afectados
ALMACEN 1 400 25 99% 1% 3
ALMACEN 2 400 25 99% 1% 3
ALMACEN 3 400 25 99% 1% 3
ALMACEN 4 400 25 99% 1% 3
TOTAL 100 12






ALMACEN CENTRAL 1600 80 99% 1% 8


Parece que aumentando los agentes en 20 (el stock) logramos igualar los niveles de servicio.

¿Y con más almacenes? ¿Y con menos?

  • Con 8 almacenes:

Demanda Agentes SLA Probabilidad de rotura Clientes afectados
ALMACEN 1 200 15 99% 1% 1
ALMACEN 2 200 15 99% 1% 1
ALMACEN 3 200 15 99% 1% 1
ALMACEN 4 200 15 99% 1% 1
ALMACEN 5 200 15 99% 1% 1
ALMACEN 6 200 15 99% 1% 1
ALMACEN 7 200 15 99% 1% 1
ALMACEN 8 200 15 99% 1% 1
TOTAL 120 11






ALMACEN CENTRAL 1600 80 99% 1% 8


Necesitamos en este caso, también, aumentar 40 recursos (stock) para igualar niveles de servicio.

  • Con 2 almacenes:

Demanda Agentes SLA Probabilidad de rotura Clientes afectados
ALMACEN 1 800 44 99% 1% 5
ALMACEN 2 800 44 99% 1% 5
TOTAL 88 10






ALMACEN CENTRAL 1600 80 99% 1% 8


  • Resumendo los datos:

Número de almacenes Aumento de stock
1 0%
2 10%
4 25%
8 50%
16 100%

¿No es curiosa esta relación? El aumento de stock es proporcional al número de almacenes. Doblamos el número de almacenes, y se dobla, NO el tamaño del almacén, sino el incremento respecto una situación inicial.

STOCK DISTRIBUIDO = STOCK CENTRALIZADO + K x (# ALMACENES -1)

LA variable "K" es más o menos agresiva en función de la demanda. A menor demanda, la K es mayor, porque la probabilidad de rotura también aumenta.


  • CONCLUSIONES

Como todo en la vida, no hay ni fórmulas ni varitas mágicas. Hay una realidad que es el necesario aumento de inventario cuando se distribuye el almacén. ¿Eso es necesariamente malo? No. Todo dependerá de otras variables que se deberán analizar con cuidado. Como receta sencilla y general, cuando el producto tenga un alto valor (electrónica, ordenadores, ...) y riesgo de obsolescencia, intentad centralizar, porque incluso los costes de transporte quedan minimizados respecto al valor del producto.

miércoles, 12 de agosto de 2009

¿EFICIENCIA EN VACACIONES?

Casi he caído en la tentación de ser eficiente en vacaciones. En planificar el acercamiento a la playa y en optimizar el transporte de la sombrilla, la silla, la balsa y las toallas. En medir la mejor ruta y decidir la mejor hora para evitar el atasco en la carretera. En arreglar el goteo automático para que eche la cantidad de agua adecuada en cada momento.

Sin embargo, "no siempre lo mejor es lo mejor". El uso del tiempo para estar con los tuyos, compartiendo cualquier momento, bien sea de atasco o de paseo; el uso del tiempo para pensar y reecontrarte con tu interior, bien sea cocinando o regando las macetas; el uso del tiempo, en fin, en actividades "poco eficientes" no deja de ser parte del atractivo del verano y de las vacaciones.

Felices vacaciones a todos.